Donnato 
de la O;
Curandero Holonómico

"Acertijo;
Puros Cuentos
"

Menu de Sitio

Home

  Mapa Sitio

  Lista de Correo

Preguntar a
Donnato

  Ingreso Miembros

eMail
.

Pay Pal

Ayúdenos a mantener este sitio activo

Donnato

www.donnato.net

donnato@donnato.net

 

.

¡Engarroten'zen ahí 
o atásquen'zen 
‘ora que hay zoquete!

.
El Abismo

-Dijo Cutziano, mientras se limpiaba las uñas:

"Llegó el momento, cuando andaba arañando la piedra, que vi para abajo y no vi más que el vacío bordeando los horrores del abismo.

Vi para arriba y no vi más que lo eterno esfumándose en una promesa redentora.

Estaba solo, con mis brazos, con mis manos, con mis dedos, con mis piernas, con mis pies y con todas mis uñas.

Llegué a morder la roca... la sudé, la oriné, la zurré, la escalé.

De mis uñas dependió mi vida.

La armonía del equilibrio fue mi sustento.

Respiré con sabiduría.

Pendiendo en el abismo, aprendí que eran mis dedos, eran mis uñas, era mi vida, apostada en el abismo.

Yo podía ser mi verdugo, o podía ser mi redentor.

Esta fue la lección que aprendí cuando andaba arañando la piedra".

-Así lo recordó Cutziano con un suspiro de gratitud.

Ir a Contenido

 

  Manifiesto  - Escritos - Nueva Comprensión - Esto
Meditación - Meditación en Acción - La Vida  Desprográmate

Imprime esta página

Envia esta página
a un amig@

.