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Beep... Beep... Beep Estos
primeros años del milenio son años de despertar.
Algunos despertarán sencillamente porque ya es tiempo de despertar, ya han
dormido suficiente.
Otros despertarán cuando escuchen el susurro de la existencia que les indica que
ya es tiempo de despertar.
Otros se sentirán molestos por la intromisión, ya que interfiere con sus sueños
que pueden estar resultando agradables como sueños.
Muchos más estarán realmente enojados con los intentos de la
Naturaleza por despertarlos ya que en sus sueños son gente poderosa, rica, influyente, y
sus sueños suceden de acuerdo a sus caprichos y todo sucede... solamente en sus sueños.
Hay muchos más todavía, de sueño tan pesado, que sus cuerpos se
mueven y convulsionan al ritmo de sus pesadillas; sufren, lloran, sudan, se agitan, se
calientan, pero no despiertan.
Se necesita una catástrofe para despertarlos, entonces será demasiado tarde.
Lo común a todos ellos es que se sientan en la orilla de la cama,
se levantan, se arreglan y se salen a la calle sin haberse despertado. Esto ha sucedido
desde su nacimiento, una larga fantasía onírica.
Comen dormidos, trabajan dormidos, hacen el amor dormidos,
envejecen dormidos, se mueren dormidos.
Despertar es entrar en contacto con la realidad.
Que decir la realidad, no están en contacto ni con sus sentidos, ni con sus
sentimientos.
La inmensa mayoría no lo está; señalan a su alrededor y dicen: Esta es mi
realidad
Cuando solamente están señalando la magnitud de sus
pesadillas
La pesadilla es la personalidad, las relaciones enfermizas,
las costumbres, la jerarquía, la sociedad, la civilización, el progreso, la rutina, las
creencias, las tradiciones, la miopía ecológica, la ceguera ontológica, la completa y
total ausencia de religiosidad, no confundir con religiones que de esas hay muchas, la
carencia de amor, y la opresión sentida por la frialdad astuta y conveniente de su
moralina y de la borrachera del egoísmo y la inconsciencia.
Despertar es deshipnotizarse.
Estar hipnotizado es estar sumido en un profundo trance que
substituye el estado natural de alerta de la consciencia del momento.
Estar hipnotizado es asumir que los parámetros arbitrarios con
los que se interpretan la variedad de fenómenos y sucesos en el mundo, tienen
correspondencia de uno a uno con la realidad.
La personalidad vive en un universo semántico creado por sus propias
interpretaciones y significados.
Un mundo privado de fantasía.
No estar en contacto con la realidad es estar demente.
La destrucción ecológica de nuestro planeta es un acto
demencial, si lo ves desde la perspectiva de un estado de alerta de la consciencia del
momento.
En la zona austral de chile se ha encontrado que el 20% de la
población de ovejas sufre de ceguera en distintos grados, desde parcial a total, debido a
la radiación ultravioleta causada por los hoyos de ozono.
El 90% de la población de arces de Canadá, ha desaparecido,
víctima de las llúvias ácidas, dado que los arces resultaron especialmente susceptibles
a esta contaminación.
Muy pronto la única hoja de arce será la de su bandera.
Sólo una memoria de lo que fue.
La población de "Redwoods" de los EEUU ha quedado reducida a un 10%, el
resto está en suiza en las cuentas de los madereros.
Océanos, mares, golfos, lagos y ríos contaminados.
Mantos friáticos polucionados.
Tanta tecnología demencial.
Tanto progreso civilizado.
Atmósfera contaminada.
Efecto de invernadero.
Pérdida de especies.
Tanta civilización.
Tan poco amor.
Tanto rencor.
Guerras.
Temor.
A-Dios
A nombre de la sociedad, se ha sacrificado en el altar de lo colectivo, lo
conceptual, lo no esencial, al individuo, a lo real, a Tu Ser.
Reclámate
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