| Bonito -Decía Cutziano con la Corona en la mano y no era el día de los
muertos, su opinión acerca de un caballo:
"Había en ese rancho en las montañas, un caballo llamado bonito.
Vivía suelto para corretear a sus anchas.
Cuando veía a alguien con el lazo en la mano, erguía la cabeza,
levantaba las orejas, hinchaba las narices, clavaba la mirada, medía el terreno,
olfateaba al susodicho, y decidía si dejarse atrapar por un rato o ponerle distancia al
bípedo bicho.
Lo vi ser encorralado entre varios, ensillado con prepotencia,
montado por otro bruto, y arrancar corriendo por entre las ramas del bosque para quitarse
de encima lo que no quería encimado en ese momento.
Por eso se llama Bonito.
Lo ví responder al afecto y a la caricia, a la palabra suave, al
cariño y al respeto, vi en sus ojos la inocencia, sentí en su presencia la nobleza, por
eso se llama Bonito".
-Así lo dejó saber Cutziano un día que andaba con la Corona en la mano y no era
el de los muertos.
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