| El Buey Purgado ¿Qué
es la verdad?
-Preguntó un Citoyen Rimbombante, de
pecho condecorado, de imagen pública prestigiosa, calvo, frente zurcada, pellejos
colgados, cara de buey purgado, enjuto y encorvado, de espíritu hace mucho desprovisto,
de vida ya sin jugo y sin brillo...
Era tan singular su prestancia, estaba tan bien disecado el
desgraciado, que aparentaba estar vivo, quién así preguntaba a Cutziano el vividor de la
comarca.
"Hace mucho concluiste que la vida no era apetecible, que la
imagen prestigiosa era preferible y renunciaste a la verdad, así contaminaste tu médula
con fantasías, con ilusiones y con miles de esperanzas...
Lleno de memorias reclamantes, con venganzas aún sedientas,
mendigando amores, masticando putrefactos resentimientos, amortajado en tus riquezas,
embalsamado con las envidias de los que te codician, apergaminado y sarnoso por fuera y
podrido por dentro.
La verdad es transparente, obvia y evidente.
La verdad es Ver-dad, calidad de ver, consciencia pura, diáfana, cristalina.
¡Eso que es, es!
No necesita ni pruebas ni demostraciones, salen sobrando argumentaciones.
Lo que has hecho contigo...
¡Eso, es la verdad, tú verdad!
-Fue así como contestara Cutziano al Citoyen Rimbombante que brillaba en oros por
fuera y se pudría toditito por dentro.
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