| Sin Dogmas -Le
decía Cutziano a un ecólogo con papeles... de esos de titulito... de los que se prenden
a alguna ubre presupuestal, porque la onda anda de moda.
"Ser congruente con uno mismo y ser coherente con tu
naturaleza son los indicadores de la vitalidad.
Esto no quiere decir, ser congruentes con el conocimiento
recibido, sin siquiera haberlo cuestionado, porque desde pequeñitos nos han inculcado
sumisión a la autoridad, vía el temor y no el respeto.
Vitalidad es calidad de vida; aire puro, agua pura, alimento puro,
mente pura, corazón puro, espíritu puro, sin contaminantes, sin desinfectantes, sin
preservativos, sin dogmas, sin doctrinas, y, sin ideologías.
Ser congruente con uno mismo, es ser congruente con la propia
inteligencia, la propia intuición, el propio ingenio, las propias emociones, y los
propios sentidos.
Tampoco quiere decir ser congruente con las opiniones
solidificadas del consenso del gentío, que se
someten por comodidad y conveniencia, por ambición o idolatría a la corrupta mente
colectiva.
Ejercer con gracia la coherencia de tu naturaleza quiere decir,
beber agua pura, respirar aire puro, comer alimento puro, inclinar tu mente a la verdad,
abrir tu corazón al amor, y dejar tu espíritu en libertad.
Lo demás son ecologadas colgadas de alguna chiche presupuestal.
No es lo mismo hacer ecología del ser, que ser ecólogo."
-Así le dijo Cutziano al ecólogo encredencialado.
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