| Eco Gnomos -Le contestaba Cutziano a un emprendedor de las artes de la economía
desvastadora, cuando éste le preguntaba su opinión sobre el progreso alcanzado por la
civilización:
Mi padre no conoció el desastre.
Mis hijos no conocieron la abundancia.
Mi padre cazó en los montes y en las praderas, pescó en ríos y mares...
Mis hijos no tienen ni agua en la regadera sin cloro ni fluoruro.
Yo ví morir los ríos, yo vi morir los lagos, yo vi morir los mares, las selvas,
los montes, y las praderas... Sólo nos quedan sus cadáveres con sus espumarajos y sus
hedores.
Vi en una universidad el siguiente experimento: un acuario con dos
pirañas sin alimento, la más fuerte inmovilizó a la otra comiéndole la cola y las
aletas, después se la fué comiendo pedacito a pedacito, sin lesionar organos vitales,
para que le durara más tiempo la carne fresca de la compañera.
Lo que me sacudió fue que tan voraz experimento no fuéra de
biólogos el asunto; Aquel portentoso intento de administración de recursos no renovables
pertenecía a los ilustres Eco Gnomos, con licencia de economistas.
Que la existencia se apiade de éste planeta porque el progreso es lo primero.
Que la existencia se apiade de este planeta que tanta civilización ha
soportado".
-Así es como Cutziano dio a entender su opinión sobre tanto progreso civilizado.
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