| Gnosis ¿Quién
eres
-Le preguntó a Cutziano, con la flema de la desconfianza
en la voz, un estudioso de la Gnósis del más allá, que no comprendía el más acáLe preguntó a Cutziano, con la flema de la desconfianza
en la voz, un estudioso de la Gnósis del más allá, que no comprendía el más acá
-Le dice Cutziano compasivamente, viendo en sus ojos la neblina de
sus creencias cuadricula-das y el estupor de sus esquemas amenazados:
"No temas sólo soy un Don nadie sin certificados.
No guardo creencias.
No cobijo doctrinas.
No me afilio.
A nadie sigo.
Lo que digo es la ocurrencia del momento.
No tengo esperanzas.
No tengo ilusiones.
No se me ocurre oponerme a la existencia.
No se me ocurre oponerme a mi mismo.
No temas, sólo soy un Don nadie sin certificados.
Que nada pretende, que nada teme, que nada tiene, que nada espera,
tan sólo si acaso, el ser testigo del desdoblar de la constante ocurrencia del amor en la
existencia".
-Viendo en sus ojos la confusión de la duda, sonríe Cutziano piadosamente y le
dice con dulzura:
"Desaprende lo aprendido, obsequiale a tu inteligencia un lavado de cerebro.
Por lo demás no temas, sólo soy un Don nadie sin certificados".
-Así le dijo Cutziano, encogiéndose de hombros, al estudiante de la gnosis del
más allá, que no comprendía el más acá.
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