| Gratitud ¿Oiga
Cutziano, cómo es eso de que usted a vivido y no se ha arrugado?
-Le preguntaba una vecina.
-Y, se le escuchó decir a Cutziano:
"Lo único que ha de pasar es lo que siempre pasa, y lo que
siempre pasa es lo que ha de pasar.
Me acuerdo que cuando me emborrachaba de ego, apretaba el
entrecejo, crujía los dientes, y fruncía el fundillo... cuando se le ocurría a la
existencia contrariarme.
En la cruda me di cuenta, que la vida me ha dado de acuerdo a mi
necesidad de abandonar el vicio del ego, y no para satisfacer los caprichos de mis
borracheras.
Ahora, cuando algo pasa, lo veo y sonrío, agradeciéndole a la
existencia el obsequio inmerecido.
Por eso no me arrugo porque vivo agradecido"
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