| Madurez La
madurez empieza en el cuerpo, sigue en la mente y se cristaliza en el espíritu.
-En estos términos le contestaba Cutziano a un andador de
senderos que le solicitaba indicaciones para alcanzar las cimas espirituales.
¿Estás en paz con el rango total de tu capacidad sensual; vista,
oído, olfato, tacto y gusto... o te endureces, te retraes, y rechazas estímulos
naturales, porque éstos vibran a niveles de placer teñidos de culpas, y reprimes, y
reprimes, y reprimes...?
El sexo es el primer paso en el sendero. Es tu biología, es tu raíz, es tu
energía. Habrás de trascenderlo, como siempre se trasciende el paso primero.
Trascender implica a través de... No quiere decir reprimirlo. No quiere decir
suprimirlo. No quiere decir cancelarlo. Quiere decir vivirlo, sentirlo y dejarlo...
¿Has aprendido a usar tu verdadera cara cuando hablas con tu jefe
o con tu subordinado, con tu hijo o con tu padre, con tu maestro o con tu alumno, con tu
Dios o contigo mismo, sin necesidad de poses, rollos, ensayos ni caretas?
Encuentra un centro adentro de espontánea honestidad y
transparencia, que resuene en lealtad y armonía con tu intuición y tu inocencia con tu
ingenio y tu inteligencia y fluye con entusiasmo siendo coherente con las circunstancias
del momento.
¿Has hecho las paces con papá y con mamá, o estás aún en tu
adolescencia, adultez, o ancianidad esperando que ellos vengan a pedirte perdón por las
veces que te humillaron, ofendieron, denigraron, abandonaron... y sigues guardando esa pus
que contamina cada uno de tus pensamientos, palabras y acciones?
No es lo mismo estar sólo que sentirse abandonado. En soledad uno se pierde en el
vacío y se encuentra en la Divinidad.
¡Búsca ésta comunión! En silencio, a
solas.
Solamente siendo... atestiguando.
Solamente inhalando... atestiguando.
Solamente exhalando... atestiguando.
¿Has aprendido a no vengarte en tus hijos por lo que tus padres te hicieron?
¿Has aprendido a dejarlos ser, sin pasarles tus rollos, aunque ese camino haya
sido vedado para tí?
¿Has aprendido a desarrollarte en lugar de pretender desarrollar a tus hijos?
Si tus hijos preguntan sobre la verdad, di la verdad: ¡No sé!
Estoy buscando, cuando la encuentre te diré.
¡Entonces serás verdad!
Si tus hijos preguntan sobre la libertad, di la verdad: ¡No sé!
Estoy buscando, cuando encuentre te diré.
¡Entonces serás libre!
Si tus hijos preguntas sobre el amor, di la verdad: ¡No sé!
Estoy buscando, cuando encuentre te diré.
¡Entonces serás amor
¿Has aprendido que la felicidad no tiene nada que ver con
posesiones materiales, ni con la calidad de tus relaciones sociales, familiares o
íntimas. Sino que es la calidad intrínseca de tu ser que expresa un sentimiento
incondicionado de paz, gozo, y buena voluntad hacia el resto de la creación?
¿Ya maduró tu capacidad de verte cara a cara en tu propio
espejo... de penetrar en la profundidad de tu mirada, de saborear la admiración, el
respeto y el gozo, de tu propia sonrisa de satisfacción y sentir la calidez de tu amor
por tí? ¡Entonces serás tú!
¿Te has dado cuenta de que no estás solo en ningún momento...
porque eres parte de la creación?
¿Ya entendiste que en tu propia búsqueda del equilibrio, nadie
puede enseñarte los pasos precisos, y mucho menos darlos por ti?
Si todo esto ha sucedido es porque has alcanzado una cima
espiritual, tu madurez.
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