| Mea Culpa "Me
confieso culpable.
Sufro anomalía tan mal vista en este continente de la materialidad.
¡Padezco aspiraciones espirituales!
Me seducen las musas de la libertad...
Al transitar en el limbo del presente, en la medida que acumulaba
años y billetes que gastar, más no madurez... sentí
las espuelas del anhelo espiritual, del propio reclamo por crecer.
A partir de entonces, todo ha sido inmolado en el altar de mi propia
maduración...
Así entendí la renuncia espiritual.
No como renuncia de riquezas,
no como renuncia de poderes,
no como renuncia de placeres,
¡Sino como renuncia a la mediocridad!
Me vi añorando riquezas, poderes y placeres porque no tenía lo básico... algo
que pudiera reconocer como mi ser.
¡Qué decir de poseer... No conocía mi ser!
Viví una vida preescrita por la patética autoridad.
Que a su modo de ver, mi ser no era mío, sino que de ella había de ser.
Me había sometido para así obtener; agua para tragarme el rollo, comida para
malpasar, y seudoamor para no morir.
Me rebelé ante la indignidad, y entonces comprendí... el agua para lavarme, la
comida para saludarme, y el amor para trascenderme.
Me declaro culpable..."
-Así lo confesó Cutziano con gesto de pillo
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