| Los Misterios Cuestión
de perspectiva.
-Contestó Cutziano, creando un suspenso preñado de sabiduría,
entremezclándose la reverberancia de su cálida voz y el reflejo de la transparencia en
su mirada...
Cuando al ser interrumpido mientras hablaba con gracia, ligereza,
y sinceridad, sobre los misterios de la Divinidad, siendo increpado con un:
¿Y tú,
quién te crees que eres para opinar en tan místicos temas?
-Contestó Cutziano:
"Ya no me puedo creer ser, ninguna otra cosa más que lo que
soy, en este momento, en este instante, porque ya he visto mi ser.
Más bien, si lo que quieres saber, es:
¿Si estoy consciente de lo que ya soy, si estoy consciente de lo
que he sido antes de haber nacido, que si he reconocido en el espejo de la existencia, en
mi presencia encarnada, la simulación y la farsa en esta comparsa, de ésta personalidad
con acta de nacimiento, de bautizo, confirmacón, matrimonio, pasaporte, credencial de
elector, seguro social, registro federal de contribuyentes, con memorias y opiniones,
creencias y sugestiones, con anhelos y ambiciones, con angustias y temores, con envidias,
celos y rencores?
Más bien, si lo que saber quieres, es:
¿Si he visto en mí la simulación y la farsa, del ego
manipulador de mi historia y de mi memoria?, si la pregunta es:
¿Quién soy?
Si éste es el sentido de la pregunta.
¡Sí, me he visto en el espejo de la existencia!
¡Soy, antes de haber nacido!"
-Así contestó Cutziano al que lo increpó por andar hablando sin
credencial, sobre los misterios de la Divinidad.
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