| La Muerte Y,
¿Qué nos dice de la muerte, Cutziano?,
-Preguntó inocentemente alguien que le confiaba sus afectos.
¡Pura transa!
-Contestó, mientras se acomodaba en sus asientos, para rendir aclaración.
"El día que la muerte visitó mis aposentos, tirado yo en el pavimento,
sentí resucitar el cuerpo y morir el morador.
Esto ha sucedido, he nacido y renacido, porque he muerto y revivido.
Habrás de morir ahora, le dijo la muerte, al que yo creía que era yo.
Escuché la voz de mi consciencia, decirle en buen consejo.
Y, viendo que sentía agradecimiento a la muerte, por aligerar la
pesadilla de mi vida, me dejé morir, me dejé nacer, dos veces en una vida.
Le dí a éste cuerpo un nuevo morador, por eso me amo.
El otro con personalidad acartonada, éste con consciencia germinada.
Hay quienes dicen que no he muerto, y el mismo trato me quieren imponer.
Tienen ante sí a un fantasma, sólo vivo en su imaginación.
Bendita sea la muerte, bendita liberación.
Bendita sea la muerte, bendita celebración.
Bendita sea la muerte, bendita comunión".
-Así dijo Cutziano de su vivencia...
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