| La Multitud ¡Escucha,
te hablo a ti!
-Le dijo Cutziano a una multitud.
Algunos se conectaron de inmediato, en comunión de sintonía.
Otros, los analistas, trataban de cuadricular las ocurrencias del
momento y acomodarlas aunque fuera por la fuerza, en sus múltiples especulaciones...
Los tiene hipnotizados pensaban sus cerebraciones y ellos tan
desconectados del momento, que no acertaban a entender los sucesos del evento, se quedaron
tan desenchufados como si la transmisión fuera en FM y la recepción en AM.
¡No había conecte!
Entrégate en totalidad a la Naturaleza; Este es El Camino.
Entrégate totalmente a tu Corazón; El Amor es intrínsecamente incapaz de hacer
daño.
Amate y comparte tal riqueza, disuélvete en este Camino
Se Tu.
Se Natural.
Comparte tus talentos.
-Así lo dijo Cutziano cuando cerró los ojos para acariciarlos en la inmovilidad
del silencio.
Para algunos, la dulzura del arrobamiento embellecía su presencia y lágrimas
amorosas cantaban su gratitud.
Para otros, les pasó de noche, confundiendo los sucesos del
momento con las especulativas ondas de sus alucine cultural.
Cada quién se acerca lo que quiere.
-Terminó diciendo Cutziano a la multitud, indicándoles con los brazos que no
había barreras más que en su imaginación.
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