| La Peluqueria -Dijo
Cutziano como si no hablara para nadie, mientras se peinaba en el espejo de la
peluquería:
"La primera vez que vi mi rostro reflejado en los hielos,
más allá de la montaña, más allá de la pared de piedra, entre la tundra y el
silencio; Me sonrió el reflejo de inquietudes satisfechas, me gustó mi hombría, me
calentó mi afecto, me guareció mi estima, me nutrió el respeto, me acarició la musa de
Narciso.
Cuán ancho el pecho de quién así hizo, porque quiso.
Sólo entre los hielos, sin amantes y sin amigos, sin compromisos
y sin testigos, con el placer recién descubierto de una sonrisa en el vacío.
Al estar solo me sentí completo
-Así dijo Cutziano al dejar el peine en gracioso equilibrio sobre la mano del
peluquero que le ofrecía la cuenta.
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