Amorosa Rosa
Llueve el amor
sobre la roca de los linderos.
Igual rocía con sus caricias
las flores y los senderos.
Impregna
las entrañas recipientes,
igual que las praderas de simientes.
Nutre con ternura
los corazones en capullo.
E igual invita con clemencia
a aquellos que se esconden
entre sotanas, togas y casullos.
Igual que la rosa exhala
sus obsequios de fragancias,
sin importar ausencias o presencias.
Así ama el corazón ardiente.
Sin necesitar el recibo acuso.
Sin pretender de la merced
la complacencia.
Si aspiras la arrobadora esencia,
afortunada será
la gracia de tu presencia.
Si tapadas tienes las narices,
sólo tú saldrás perdiendo
en tu ignorada ausencia.
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