El Flujo
Aprovecha
el momento.
Lo que ponga la existencia en tus labios
pruébalo.
Lo necesitas.
Siempre obtendrás aquello que
necesitas.
Quizá nunca entiendas tus necesidades.
Así, que para el amado
como un regalo ha sido dejado,
en compasión, el espejo eterno.
¡Para que en él te veas!
Estás en buenas manos, la existencia
sabe,
y corre a llenar la hoquedad,
hasta que sientas las interacciones
sincronizándose en el eterno fluir de la verdad,
estando alerta de tus reflujos
en la sequía invernal.
Esto implica la disolución de la
entidad,
sin ningún rollo personal.
Fluyendo en aceptación, en amoroso
dejarse ir.
Fluye relajado en la consciencia,
después...
Solamente ve:
Y, después del vislumbre, de la danza,
la lumbre.
No te pierdas el flujo
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