La Vela
¿Cómo puedo acordarme de lo que ya
soy?
Una cosa es lo que verdaderamente eres
y otra lo que crees que eres.
Desconoces lo que eres.
Te haz identificado con lo que crees que eres.
Te han asignado una definición de ti mismo
y la has aceptado.
Cada vez que ves tu reflejo en un espejo
ves lo que crees que eres.
Cada vez que ves tu reflejo en un espejo
no ves lo obvio de tu existencia.
Ves a Fulano de Tal,
ves el personaje cultural
El ciudadano Alfa Numérico,
con el que te identificas.
No ves al suceso luminoso
que palpita en la existencia.
Toma un espejo en la penumbra.
Enciende una vela a tu izquierda,
que ilumine tu rostro,
sin reflejarse en el espejo.
Fija la mirada, sin parpadear,
en la pupila derecha del reflejo.
Continúa mirando
sin parpadear al llorar.
Continúa mirando
sin parpadear al reconocer
tus mil rostros.
Continúa mirando
sin parpadear al temer.
Continúa mirando
sin parpadear al amar.
Entrégate amorosamente al vacío
y desaparece en él.
Al desaparecer palpitarás
como un suceso luminoso
más allá del personaje.
Sabrás entonces lo que es ser tu.
Ser consciente, ser amoroso, ser compasivo.
Habrás entonces recordado
el amar, el vivir, el reír.
Lo demás son trivialidades pías.
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