¡Oh Maestro, mi
Maestro!
¿Adivina
quién pasó?
Su rastro borrado por las olas,
Sus huellas diluidas en la memoria,
Su sendero oculto en la maleza,
Sus volares perdidos entre las nubes...
¿Adivina quién pasó?
besando a miles de enamorados,
abrazando corazones en mega fuego,
Dando la mano a quién quisiera,
Sus caricias rechazadas, por tanto ego...
¿Adivina quién pasó?
con la llave de la gracia y el ingenio,
con el secreto del amor, la compasión y el talento.
Esparciendo con exuberancia Su simiente
para quién quisiera cruzarse
entre Sus hechizados vientos.
Su semilla acaparada por la ingenuidad del
intelecto...
¿Adivina quién asiste como brisa
mañanera?
¿Adivina quién canta y danza entre los dormidos?
¿Adivina quién afirma entre los muertos la viveza?
Y aguarda con paciencia eterna...
Esperando el momento
de Sus amigos y enamorados, el despertar...
¡Oh Maestro, Mi Maestro!
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