Soledad
Tengo por
amante a Soledad...
Es mi amiga, mi vecina y compañera.
Sus besos estremecen los cimientos de la cordura,
sus abrazos me mantienen ungido
entre los desvaríos de la locura.
Tengo por amante a Soledad...
Me canta al oído con voz ardiente,
e incita los impulsos de orgasmos escondidos,
que erizan la piel en sensaciones placenteras,
bullendo en el corazón los sentimientos perdidos.
Tengo por amante a Soledad...
Con quién bebo los silencios que emborrachan
mi alma,
con quién acaricio los destellos de gozos no concebidos,
con quién monto los reflujos de la hipérbole
y quedo sereno al suspirar en paz.
Que lo sepa el mundo...
Que se entere la Curia...
Que lo grite el amanecer...
Que medite quién quiera entenderme...
¡Que
tengo por amante a mi propia soledad!
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